Primero y antes que nada vamos a definir claramente de que estamos hablando cuando hablamos de estos dos conceptos del inbound marketing que son similares pero que no necesariamente son iguales.

El marketing de contenidos es producir y comunicar información en diferentes formatos con el objetivo de brindar respuestas, soluciones, consejos y elementos de calidad que conecten a una marca, empresa o sitio web con las personas a través de un lazo de confianza y fidelidad mutua. No trata de promocionar un producto directamente sino que se concentra en brindar información de utilidad en formatos variados como artículos de blogs, ebooks, videos, podcast y contenidos para redes sociales, etc.
El copywriting es la estrategia de persuación que permite hacer comercial un producto, en términos simples, se trata del modo en cómo presentamos y vendemos un producto a los clientes de un mercado específico. Los tipos de contenidos que incluyen son: cartas de ventas, landing pages, emails, banners y otros tipos de piezas publicitarias específicas.

Ahora la Rapsodia

Freddy Mercury es un genio musical por múltiples razones que han sido inmortalizadas en creaciones únicas como su fabulosa Rapsodia Bohemia, la cual me encanta por cierto, pero que es una pieza excelente además porque es un extraordinario ejemplo de fusión de dos mundos aparentemente disímeles como lo son la música clásica y el rock. Su autor tenía un largo vagaje de cultura musical clásica que supo congeniar fantásticamente en sus propias canciones en más de una ocasión y eso es algo de lo que los marketers podemos aprender para generar mejores resultados en cuanto a nuestros objetivos particulares.

Rapsodia Bohemia se parece mucho a un punto de exquisita delicadeza que los copywriters saben crear cuando se trata de hablar con el corazón y al mismo tiempo mantener el otro ojo en el objetivo porque generar ventas de productos como los de Clickbank o Amazon no es sino un arte que pocos aprovechan para darse el espacio necesario de llevar hasta su próximo nivel, donde básicamente el cielo es el límite.
Todo el mundo puede vender cosas, pero porqué alguien elegiría comprarte a ti y no a otro? Porqué alguien elegiría volver a tu sitio y no a otro si hay tantos parecidos al tuyo en la web? Eh ahí la cuestión.

Para mi el marketing de contenidos es lo que Queen hizo con esta rapsodia y lo que el público interpretó, es decir es esa sutil mixtura entre interpretar, entender y disfrutar que solo algunos pueden lograr pero que también es necesaria en cualquier estrategia que hayamos de crear y que permita conectarnos con una audiencia en el mismo canal de comunicación que cuente una historia, que remita a emociones encontradas, que tenga momentos de estupefacción, que despierte piel de gallina…

No estoy exagerando la grandeza de este tema musical pues pocas veces tenemos un ejemplo tan claro de como se pueden conectar dos cosas y dar lugar a un hito. Para mi el hito entre vender y persuadir es el marketing de contenidos y cada pieza en esa estrategia debe ser el equivalente a esta rapsodia cuando hablamos de usuarios aburridos de lo mismo pero que al mismo tiempo necesitan información de calidad.

No digo con esto que para tener un sitio de éxito debamos crear solamente piezas de arte como para colgar en el MoMA o para ganarnos un Nobel, lo que si digo es que las personas buscan sentirse más humanas (me encanta sentirme humano, dicho sea de paso) y no piezas de algún estratega comercial; para mí el mejor canal para hacer esto es a través del tipo de contenido que publiquemos y la calidad que le brindemos a nuestra audiencia que así lograrán convertirse en clientes.

El copywriting es el complemento de esa historia, es cuando tanto el prospecto como el marketer se dan cuenta de que no pueden parar ese éxtasis relacional que han logrado conectar, pues uno vino por interés y se quedó porque se fascinó, se identificó, se emocionó. Hay otra canción de Queen que lo puede contar mejor que yo:

Y cuándo “We are the Champions”?

Bueno, creo que somos los campeones cuando finalmente y a través de una constante producción de buenos contenidos tanto para el buscador como para los usuarios, logramos ese exquisito estado de “iro, ero” que fascinó a miles en Wembley, creo que fue eso?, no recuerdo.

La función del marketing de contenidos que va a anudarse con el copywriting es la de provocar un continum entre lo que el visitante de nuestro sitio web ya sabe de nosotros, la información que le dimos sobre un tema en particular y (aquí lo virtuoso) COMO lo conectamos con el producto que se oferta en nuestro sitio, o como lo convertimos a nuestro objetivo de marketing. Ese es el momento “iro, ero” del que te hablé antes y siempre debe pensarse como un continum, no como dos cosas separadas:

En internet siempre alguien está buscando “Somebody To Love”

Y nosotros somos los que vamos a conectar a ese prospecto que busca satisfacer una necesidad por medio del marketing de contenidos con un producto que realmente lo enamore, pero antes nuestra carta de ventas debe ser una auténtica carta de amor, personalmente siempre he pensado que las mejores cartas de amor en realidad son cartas de venta de deseos o al revés, depende del punto de vista del que compra o del que intenta vender. Amar es un acto que no puede ser ni rogado ni obligado, se entrega con pasión, se persuade con actos y se baña con expectativas elevadas… que claro, como todos los amores enseñan, se pueden mantener o quebrar dependiendo de quien y cómo. Ahí de nuevo la importancia del marketing de contenidos porque es el equivalente a mantener esa llama encendida y convertir a un cliente en visitante recurrente y fiel.

Espero que te haya gustado el artículo y si haz amado mucho,  si Queen te parece uno de los mejores  grupos de rock mundial de todos los tiempos, pues compártelo.

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